Estoy segura que después de las fiestas navideñas sientes que te urge un reset, un empiezo de cero, un mega reajuste en tus hábitos alimenticios, un nuevo estilo de alimentación. Ya entrados en enero, afortunadamente terminaron todos los compromisos post navideños, y ya la rutina vuelve a estar en su carril. Es un momento ideal para pensar en un cambio.

Estoy segura que después de las fiestas navideñas sientes que te urge un reset, un empiezo de cero, un mega reajuste en tus hábitos alimenticios, un nuevo estilo de alimentación. Ya entrados en enero, afortunadamente terminaron todos los compromisos post navideños, y ya la rutina vuelve a estar en su carril. Es un momento ideal para pensar en un cambio.

Una buena idea para comenzar es un mes de clean eating. Ya sea que elijas un programa como Mafira o tú mismo realices un plan, 30 días son ideales porque es suficiente tiempo para notar una diferencia en cómo te sientes y al mismo tiempo ser realista para ver si de verdad eliminarás de tu dieta alimentos que normalmente disfrutas para alcanzar tu objetivo de conseguir nuevos hábitos. En estos tiempos de ultra devotos a corrientes alimenticias y dietas super populares es importante mencionar que no todas las dietas son para todos y que debes aprender a escuchar tu cuerpo.

Los planes de clean eating privilegian las verduras libres de almidón, pescado, huevo y carne, mientras que granos, lácteos, muchas legumbres y, sobre todo, alimentos procesados, con azúcar añadida e ingredientes artificiales, son totalmente eliminados. Algunas personas encontrarán difícil cortar de tajo con los granos enteros o las legumbres, particularmente si se están limitando productos de origen animal. Como seres humanos únicos no existe una dieta que funcione para todos, así que experimentar y personalizar te puede ayudar a determinar el reset o el programa que mejor funcione para ti.

Si buscas empezar el año sintiéndote bien, es básico evitar granos refinados, alimentos con azúcar añadida y alcohol. Independientemente si decides inlcuir proteína animal o hacer un reset más vegano-vegetariano, las dietas bajas en alimentos procesados y altas en alimentos naturales mejorarán tu respuesta a la insulina, ayudarán a reducir la inflamación y disminuirán el riesgo de enfermedades crónicas.

Aquí hay un par de tips que te ayudarán tanto si eliges a Mafira o si realizas tu propio reset de 30 días.

Prográmate para que tu esfuerzo sea un éxito

Comprometerte a un nuevo sistema alimenticio, dieta o reset sin duda representa un reto, especialmente si este es significativamente diferente a tus hábitos alimenticios. Para que alcances el objetivo y no te frustres, un poco de planeación hará toda la diferencia. Dejar tu comida al azar, o a decisiones de último minuto, hará muy complicado que te mantengas en el mind set de comer sano. Planea tus comidas y snacks antes de tiempo para lograr tu meta. Considera cuándo tendrás tiempo para preparar tus alimentos y elige productos alineados a lo programado. Si necesitas llevar comida al trabajo, organizar todo la noche anterior hará muy sencilla tu mañana. Si tu opción es contratar Mafira, olvida todo lo anterior. Nosotros escogemos el menú, lo preparamos y lo llevamos a la puerta de tu casa u oficina. Adiós estrés de preparar y planear.

Tómatelo con calma, un día a la vez

Trata de no ser duro contigo mismo si te tomas un día libre o si comes algo un poquito fuera del plan. Admítelo, explora de dónde surgió la necesidad de comerlo y simplemente sigue adelante, un día a la vez. Si vas a “pecar”, hazlo con conciencia. Disfruta ese alimento, snack o bebida y abstente de hacerlo muchas veces. De la misma forma trata de concentrarte en cómo la comida sana está mejorando tu salud y nutriéndote en vez de perder tiempo preocupándote por lo que “no debiste” comer.

Busca alguien que te apoye

Intentar un cambio de régimen alimenticio con un amigo, pareja o familiar es una gran forma de ayudarse mutuamente y también es divertido. Las personas que nos rodean causan un impacto significativo en nuestra elección de alimentos. Así que acompañarse por alguien cuyo objetivo sea similar al nuestro facilita escoger comida sana. Además puedes compartir recetas, cocinar juntos, y hasta checar su avance.

Prepárate para reevaluar

El reset y los programas alimenticios se tratan de nutrición y no de restricción. Si por un instante se empieza a sentir estrés o algo negativo que afecta tu relación con la comida, es momento de reevaluar. Si algo no te funciona, no te aferres por el afán de no querer renunciar. Mejor revisa cómo te has sentido durante este periodo: ¿Cuál es tu nivel de energía?, ¿Cómo está tu digestión?, ¿Estás descansando más mientras duermes?, ¿Cómo están tus emociones?

Considera esto como un experimento y continúa definiendo qué ayuda a tu salud y bienestar, y qué es lo que funciona mejor para ti. No importa qué decidas hacer, sé gentil contigo mismo. Si decides continuar con el estilo de dieta que elegiste ¡bien! Si no, ¡también está bien!